12.11.07

En tanto Romanticismo y Transformación Cultural.

Vivimos en la era de la crisis de las significaciones ya que la sociedad moderna es incapaz de proporcionar un sentido a la vida. Se ha roto al pasado ya que la historia no rescata la tradición y no permite el surgimiento de formas culturales nuevas. Se ha perdido la práctica del pensamiento reflexivo y crítico que permita construir el futuro. Y se ha hecho necesario recuperar las dimensiones abandonadas del sentimiento y el amor, la creación, el arte y los valores como constructores de la cultura.

Entonces, ¿qué es lo que muere? En la cultura capitalista, la relación esencial de la obra, y del autor, con su público ya que el capitalismo como sistema económico de la modernidad, aprovecha el arte con el propósito de obtener una ganancia económica, convirtiendo todo en producto. En otras palabras, mueren (como plantea Castoriadis) las condiciones que favorecen un tipo de sociedad autónoma, libre.

La sociedad capitalista actual es la época del conformismo generalizado. No queremos ver que estamos frente a un panorama cultural chato que valora la trascendencia en tanto durabilidad y no en tanto relación a valores que posibiliten una sociedad que no esté enajenada. Estamos en una fase de atonía creativa. La era de la reproductibilidad técnica según Wlater Benjamin (hoy todos somos fotógrafos gracias a las cámaras digitales, todos hacemos música de moda gracias a las computadoras, todos hacemos... ?hacemos?), el retiro total de la belleza según Marcuse, Adorno y Horkheimer. Somos el análisis de la Escuela de Frankfurt (análisis hecho 50 años atrás).

La sociedad de hoy, moderna y capitalista, provoca, desde el punto de vista cultural, estructuras sociales de sentido estáticas y sin diálogo. En otras palabras, el sentido en esta sociedad es instituido y pasivamente aceptado porque es más fácil ver Gran Hermano que pensar. Es por esto que se hace necesario evitar la pérdida de memoria. De lo contrario, todo explota y se convierte en uno de los tantos discursos mass mediáticos (o en visita al museo).

Recobremos nuestra propia biografía ya que sino nos convertimos en sujetos que ven su realidad enlatada en algún producto mediático. Recomiendo a Ricardo Forster quien plantea que “Debemos recuperar la relación profunda con lo social, con la historia y la memoria, no en función de la obsecuencia o la museologización sino como la necesidad de poner en discusión absolutamente todo, de lanzarse al riesgo del pensamiento, a la aventura de la indagación. Un sujeto sin biografía es un sujeto maquinizado."

La creación y el arte todavía pueden ser percibidos de manera iluminadora si el pasado es rescatado en tanto creación y producción del presente. Es necesario producir una lectura que actualice, que refuncionalice, no que recicle. Es necesario hacer presente, para abrir a la indagación crítica del tiempo, a aquello que perteneció a otra época o a otro discurso, no en tanto reciclaje o vaciamiento de lo sustantivo, sino haciendo presente el pasado. En otras palabras, es necesario aprehender más que aprender. "Rescatar la memoria para actualizarla críticamente y si es necesario, para quebrarla. Una actitud frente al mundo."

2 comentarios:

MaleNa - La Porteña dijo...

Que buenas reflexiones, coincido en casi todos los puntos, el arte se aprehende , se lleva en la venas, el alma, la mirada.

Espero que podamos seguir viviendo en "arte".

Un abrazo y buen fin de semana.

synkro dijo...

Muy buen post, creo que nos convertimos en lo que vemos y en lo que comemos, consumistas consumidos